miércoles, 14 de enero de 2009

AL FILO DE LA CANASTA.



Épocas de crisis .


El arte culinario, ha sido desde tiempos inmemoriales, uno de los referentes de mujeres y hombres de cualquier escala social, desde reyes a pastores, has sabido disfrutar de suculentos manjares, pues siendo de reyes la sofisticación, la abundancia, la variedad e incluso lo inalcanzable para el resto de la plebe, también el pastor, ha sabido dar a su paladar, gustos y aromas propios de emperadores, en la sencillez de la accesibilidad a sus propios productos, dueño y señor de sus quesos, únicos en sus majadas, lechales que no llegan a castillos y matanzas escogidas, proveedoras de pucheros magistrales.

Se preguntaran Vds. a que viene esta reflexión de fogones, en una página dedicada al baloncesto de nuestra ciudad, pues bien, ya en alguna ocasión me he atrevido a establecer este tipo de comparaciones, porque realmente viene al pelo de la situación, que estamos viviendo. Imagínense por un momento un concurso de cocina, donde se dan cita los mejores maestros de este arte, cada cual elige su propia receta, al mismo tiempo que se rodean de los mejores proveedores de los productos necesarios para la realización de la magistral. Durante el tiempo que tienen establecido para ejecutar sus fórmulas, será del todo necesario contar con distintos factores, el primero que todos los ingredientes sean frescos, de primera calidad, que no se encuentre ninguno corrupto, en segundo lugar, saber mezclar cuidadosamente, para obtener sabores y texturas equilibradas y por supuesto, dar a cada producto, el tiempo exacto de cocción, del resultado final, son todos responsables, proveedores, transportistas, manipuladores, pinche, pero para bien o para mal, el responsable de esa receta es inexorablemente el chef.


Creo que a estas alturas, todos habrán entendido la comparativa, por lo tanto, no me queda otro remedio que decir alto y claro que nuestro chef debe asumir la responsabilidad de lo que últimamente está aconteciendo, independientemente de lo que pueda cocerse en el vestuario, pues resulta ímprobo, leer la mecánica calcada de los últimos partidos. -¿Qué está ocurriendo?-, esta es la pregunta que se hace el aficionado, en su derecho a opinar, no entiende que un primer cuarto notable, se transforme en un segundo igualado, el tercero abominable, para terminar con un equipo que baja los brazos, desalentado, destruido en su capacidad de reacción. Es la hora de actuar, tomar medidas, para que las gradas, se cobren la recompensa que merece su apoyo, no siempre se puede ganar, pero señores, cuando se pierde con dignidad, la grada aplaude a su equipo. Hemos agradecido hasta la saciedad el resurgir del baloncesto en nuestra ciudad, pero ese escudo comienza a resquebrajarse ante la debilidad de su defendido. Se antoja necesario reaccionar de inmediato, pues los comensales de este banquete no desean que las viandas que se anuncian como exquisiteces de reyes, estropeen la comilona por estar mal cocinadas. Cuando el plato forma manjar de reyes, el comensal espera deleitarse como un rey, invitado por un pastor, el comensal espera deleitarse más que un rey.

En fin, días de crisis que nos rodean por doquier, será como la gripe, contagiosa e indeseada, pero desgraciadamente omnipresente hasta que se va. Esperemos que pase pronto y no deje secuelas.

GUARDIAN DE LA TORRE.

(Entrada escrita con anterioridad a la noticia de la segura baja a Englihs.)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Soberbia esta entrada del guardián de la torre.

taburete dijo...

Guardian, creo que este es uno de los mejores comentarios que has escrito. Lo que esta pasando se puede decir más alto, pero no claro. Pero el problema es que los directivos tienen los ojos tapados y no ven la situación actual del equipo.

manu dijo...

Muy bueno Guardian, este blog es de lo mejor que se puede leer a cerca de nuestro equipo, sois respetuosos y decis las cosas tal y como la ve el aficionado, bueno, algunos claro, otros solo son destructivos.