sábado, 2 de octubre de 2010

PRIMERA VICTORIA.


EL CÁCERES DEBUTA CON UNA VICTORIA DE IMPORTANCIA.
Crónica de el Diario Hoy:

El Cáceres 2016 empezó con buen pie su estreno en su encuentro inaugural de la temporada ante el Ciutat i Provincia de Lleida (68-81). El conjunto extremeño impuso su superioridad, especialmente en el segundo periodo tras un inicio igualado, en el que el cuadro local intentó por todos los medios que su rival, que llevó la iniciativa en el marcador en todo momento, no se escapara en el marcador. José Ángel Antelo fue el gran protagonista del encuentro, máximo anotador con 21 puntos. El Cáceres afrontaba con ilusión el estreno liguero, y con ganas de lamerse las heridas que horas antes del duelo había dejado en la ciudad el mazazo del corte en la capitalidad europea de la cultura. El objetivo de la temporada, al margen del golpe del jueves, está claro: repetir al menos la gran actuación de la campaña pasada, en la que el equipo pudo alcanzar los play off por el título.
El equipo de Gustavo Aranzana se desplazó a Lleida con la importante baja de Carlos Cherry, a pesar de que el base formaba parte de la expedición. A pesar de jugar en cancha foránea, el Cáceres salió sobre la pista asumiendo el papel de favorito de cara al triunfo final. Ya comentó Aranzana que comenzar la Liga ganando es fundamental y los visitantes se aplicaron a ellos desde el bocinazo inicial, logrando llevar el mando tanto en el juego como en el marcador. No obstante, el conjunto local no quería dejar irse a los cacereños en el luminoso y, tras una máxima de 7-11, pudo equilibrar la balanza (11-13) a dos minutos de la conclusión del primer cuarto tras dos tiros libres convertidos por Mohamed. El conjunto leridano fue de menos a más y consiguió empatar el partido (16-16), pero no pudo impedir que dos tiros libres de Xavier dejaran a Cáceres con ventaja a la conclusión del primer periodo.
Hubo que esperar al segundo periodo para ver al Cáceres despegar en el marcador. Una acción de Antelo propició la máxima renta visitante vista hasta el momento (26-31). Y pareció ser la puntilla, porque el Lleida era incapaz de reaccionar. Xavier, Sánchez y el propio Antelo estaban causando muchos problemas de desajuste en la defensa del conjunto catalán y la ventaja del Cáceres rozó los tres puntos a tres minutos del descanso (26-35).
Espejismo del Lleida
Aunque el Lleida trató de meterse en el partido nuevamente de la mano de Krabbenhoft, el equipo de Aranzana llegó a la barrera de los diez puntos (31-41) y cerró el segundo parcial con una esperanzadora ventaja para sus intereses de 35-43.
En la reanudación, fue el conjunto ayer visitante el que si hizo enseguida con las riendas para no perderle el pulso al partido. Así, poco a poco, los minutos pasaron sin desgaste para los extremeños que mantuvieron a los leridanos a diez puntos de distancia (39-49, 24'). Antelo fue el encargado de aumentar la renta visitante con un gran triple que situó a los de Gustavo Aranzana con una nueva máxima ventaja de 14 puntos (41-55, 25').
A partir de este instante el partido quedó roto ante la falta de ritmo del conjunto dirigido por Josep Maria Raventós, que hace tan solo quince días que dispone de todos sus efectivos. Por lo tanto, ante un rival falto de rodaje Cáceres se dedicó a mantener, e incluso, aumentar su renta sin demasiados problemas (47-61, 28'). Esto llevó a que los últimos instantes del tercer cuarto fueran soporíferos para los pocos aficionados que asistieron al pabellón leridano a ver es estreno de esta Adecco Leb Oro. Sólo, un nuevo triple de Francis Sánchez cuando su equipo rozaba el término de su posesión hizo levantar el ánimo a su equipo que ya se vio con una cómoda ventaja de 17 puntos (47-64, 29') y la misma renta se reprodujo a la finalización del tercer cuarto (49-66).
Al inicio del último acto, Gustavo Aranzana, lejos de dejar que sus jugadores se relajaran, dispuso sobre la pista a sus mejores hombres para finiquitar definitivamente el encuentro. Humphrey, Mccoy y Lucio Angulo tomaron las riendas para ampliar diferencias (51-72, 33'). Incluso, cuando Lleida se acercó a 17 puntos de los cacereños, Aranzana pidió tiempo muerto para exigir a sus jugadores máxima concentración hasta el último minuto. Por su parte, el cuadro leridano presionó en toda la pista para maquillar el resultado pero sin mucho éxito ya que a 2 minutos para la conclusión del partido el marcador era de 63-77. Sólo en los últimos compases Lleida consiguió su objetivo de maquillar una derrota más que previsible al cerrar el electrónico en el 68-81 final.