miércoles, 11 de febrero de 2009

AL FILO DE LA CANASTA.


El poder de las Cruzadas

Cuantas batallas lidiadas y las que quedan por combatir, en este mundo de locos, resulta imprescindible luchar todos lo días, hay batallas complejas, otras más asequibles, también luchamos en largos conflictos, de aburridos significados que se afincan en nuestras vidas de una forma permanente e incluso indeseados, pero lo cierto es, que en ningún caso antes del enfrentamiento, damos ninguna guerra por perdida. Otra cosa es, que por cuales quieran, que sean las circunstancias, nos veamos inmersos en una honrosa o abochornada derrota, pues no hay términos medios en estas lidies.

Pude ser testigo el pasado viernes, de una gran victoria de los caballeros de nuestra encomienda. Fue ésta, una de esas ocasiones, en las cuales puede ver mas allá de lo que me mostraban mis ojos. De tal forma, atisbé el resultado positivo que se avecinaba, justo desde la primera jugada del partido, que incluso me atreví a cambiar mi puesto de guardián por el de mi respetado amigo Merlín, haciendo partícipe de mi visión, a los que en ese momento me acompañaban. – Ojala-, me decían, -pero la cosa pinta igualada-. –Hombres de poca fe-, contesté con voz fuerte y enojada, -no veis la chispa que brota de los ojos de nuestros guerreros-.
Cierto es, que el trabajo que el Sr. Hurtado ha realizado con sus pupilos, se antoja, cuanto menos pragmático, pues excluyendo la tristeza que invadía a nuestro ensalzadísimo Sr. Simien, debido a la ofuscación de los ya consabidos Srs. del silbato, el resto de jugadores, realizaban un baloncesto de perfecto equipo, las rotaciones, se adornaban en cortés saludo, y en algunos casos, pude observar, intercambios de sonrisas sinceras, no esas socarronas, que afloran cuando el desacuerdo impera sobre uno mismo.

Este es el camino, la unión hace la fuerza, estoy seguro que la imagen que nuestros amigos catalanes se llevaron a su tierra, fue el choque contra un conjunto rocoso, atrevido y acompasado, nada que ver con el partido de ida, pues ante nuestro arrollador juego, no se puede achacar la derrota a nada ni a nadie.

Esta semana, colgaré de mi torre, los estandartes del Sr. Moos, bien venido a su realidad, el Sr. Brown, perfecto inductor de este motor, el Sr. Poves, que encontró sus desmarques, el Sr. Guaita, muy metido en su papel, el Sr. Simien y el Sr. Espinosa, realidades de este equipo y al resto de jugadores, mi reconocimiento. Mucho ánimo al nuevo guerrero D. Mantas Ruikis, pues en este equipo nunca fueron fáciles los inicios, pero estoy seguro, que su estandarte muy pronto colgará en lo alto de mi torre.

Guardián de la Torre

2 comentarios:

Anónimo dijo...

vaya rollo que te has marcao

Taburete dijo...

Se ha notado bastante mejoría en el equipo y lo más importante que he observado es la palmadita que le dío Piti a Moss en uno de los relevos, cosa que antes no se había visto, pasaba delante de el como si nada.