miércoles, 18 de febrero de 2009

AL FILO DE LA CANASTA


Vivir encerrado en una torre tiene ventajas. Bueno, no solo ventajas, también acarrea inconvenientes. Y no es que uno, que puede, alardee de su situación, pero entre las preeminencias que aporta ver la vida transcurrir desde una considerable altura, encuentro como favorita, la de la perspectiva.

Los metros que separan a mi torre del suelo, aparte de aportarme la seguridad que una torre propone frente a cualquier ataque; estar lejos, da perspectiva de calma a cuanto acontece en el asunto en cuestión. Mirando la aceptable actualidad de nuestro equipo, veo que el mensaje English, ha hecho ese tipo de efecto que los brebajes de época, acuciaban sobre el malestar general. La mejora a la molestia que derrotas grandes en bochorno popular causaron, esta siendo meritoria, a causa de ese medicamento que, entre líneas, la plantilla ha sabido tomar en su adecuada posología.
Ha sido esel aviso a navegantes que aportase a los guerreros, la marcha precipitada de un paladín en lo alto de la fama, pero que pareciera luchar sin demasiado apego por las ordenes de su capitán de armas, cosa imperdonable en plena batalla, por mucho que tu rendimiento en ésta, aporte éxito. Tarde o temprano, dicho éxito, termina por acarrear contagio. Y ese contagio engangrena un ejercito, pues no es otra cosa que, un laurel envenenado de mucho ego.

No se si vuestras mercedes captan mi visionado desde lo alto de mi torre, pero para quien, se asoma para tener matiz, aprecia lo que ante expuse.
Es, como decía al principio, una de las ventajas de habitar una torre. De los inconvenientes ya les escribiré en otra fecha, no sea que en estas épocas de crisis, al dueño de mi castillo, se le ocurra hacer un recorte de plantilla. Que todo pudiera pasar.
¡Ah!, se me olvidaba. El centinela de la torre de un castillo cercano, buen amigo, me preguntó sorprendido, por lo meritos del guerrero Cage para asegurarse soldada cacereña hasta final de año baloncestistico. He quedado en contestarle. Me asomé a mi torre, gafas y catalejo incluido. Aún busco la mejor respuesta, es un buen amigo y no quiero mentirle.


GUARDIÁN DE LA TORRE.

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NOTA DE BALONCESTO DESDE CÁCERES.:

Impera para el creador de este sítio, el día de hoy, recordar desde este espacio, la figura de Román Ordiales. Su marcha de entre nosotros ha trastocado nuestras vidas.
Para el fundador de Baloncesto desde Cáceres , y muchos de cuantos apoyan esta iniciativa, contar con su amistad siempre fue un privilegio, hablar del Cáceres 2016 en su presencia, un sinfin de risas que sus ideas y comentarios regalaban. Nada será lo mismo.
Un abrazo donde quiera que te encuentres.

8 comentarios:

manu dijo...

¿tu también eras amigo de Román? gran persona Román, por eso se rodeaba de buena gente, ahora me gustará más aún leer este blog.

Anónimo dijo...

Yo también conocía a Román, fui profesor de sus hijos, buena gente Román. Descansa en paz

Anónimo dijo...

Muy bien guardián, me gusta leerte.
No conocía a Román pero tenía que ser buena persona porque he leido la prensa y viene la noticia y buenos comentarios sobre el y su familia, descanse en paz.

McArthur dijo...

Román pasó por la vida siendo un gran guerrero, tan grande fue en sus batallas, que prescindía de coraza. Esta última, le venció una grave enfermedad, pero hasta el último momento mantuvo su espada en alto. Adiós amigo
DEP.

Anónimo dijo...

Muchos recuerdos con Román, muchas veces hablando con el del deporte de sus hijos que era el baloncesto, aunque a el le gustaban las motos, que pena que no superases tu enfermedad porque tu eras luchador.
Descansa en paz amigo.

Taburete dijo...

No tengo palabras para expresar lo que Román significaba para mi, solo decir que era como el hermano que nunca tuve.

Descansa en paz.

Pepi dijo...

Se me ha ido mi amigo, pero aun así me siento privilegiada, porque el quiso ser mi amigo.
La enfermedad se lo llevo rapida y prematuramente, pero todos los momentos que hemos vivido juntos no se los va a llevar nadie.
Por ser tu amiga, me considero una afortunada.
Siempre estarás entre nosotros.

Anónimo dijo...

No tengo palabras para expresar lo que he sentido cuando he leido que el bueno de Román se nos ha ido, animo a toda su familia. Donde quiera que estes un abrazo Román.