jueves, 26 de noviembre de 2009

A MODO DE EDITORIAL.

ÚNICA RECETA.


No se entiende la vida de este Cáceres, el que renovara su existencia hace escasos tres años, sin sentirse convulsionado. Iniciada su segunda temporada en Oro, con una amplia plantilla que no ocasionara los trastornos con los que se terminaran en la campaña pasada, se prometía una andadura en lo alto de la tabla. Lidiadas diez jornadas, la historia de estos escasos dos meses de competición han dejado trastornos que poseen todo un sinfín de connotaciones de los que, el cambio de entrenador, ha sido el cenit.

Precisamente la evasiva de Hurtado, ante la falta de apoyo de la directiva y la llegada de Aranzana, parece ser el cabo al que agarrarse para remontar el vuelo. Piti, lanzó un órdago a los dirigentes del club, y estos aprovecharon para apartarlo, acto, solicitado por una parte, no pequeña precisamente, de la grada.
Eso si, el hecho de no tener que pensarse mucho el cambio de entrenador, trasluce la idea en premeditación al hecho, por parte de los mandatarios.

La esperanza Aranzana, con su escaso tiempo, ha emitido señales propiciadas por
la respuesta de los jugadores, aprovechando su tarea, para que el nuevo técnico vea su valía. Los dos partidos jugados hasta este momento, tras el cambio, tienen indicadores a ello. A pesar de ello, el camino se antoja estirado.

Es esta, una temporada ajustada, al menos los dos primeros meses de competición así parece demostrarlo, un número elevado de equipos compiten en este momento en un nivel alto. De no encontrar el punto de inflexión adecuado, la amenaza de quedarse descolgado para toda la campaña, sobrevuela el devenir del conjunto cacereño.

El Cáceres 2016 tiene que dejar de lado otra cosa que nos sea subir. No se justificaría la calidad concebida para ofuscar el verdadero significado de este año.
El equipo organizado no tiene mas respuesta que estar en los puestos de disputa por la altura. Aranzana habló en su presentación de acople para asaltar al año próximo la ACB. Órdago o realidad, todo pasa porque las verdes sillas del pabellón sigan teniendo cada vez menos huecos. Hacer que el equipo sea seguido no solo por el condicional de siempre, es la tarea del éxito de una gestión. Conseguir que el Cáceres demuestre ser el equipo referente en Extremadura para con el deporte de élite, debe ser el único objetivo. Para ello, resultados y deporte. Lucha y calidad. Baloncesto con mayúsculas.

Son tiempos de contemplaciones económicas, por ello, la exigencia debe ser alta si el listón es alto.
Quienes manejan las riendas del club, lo hacen con el hermetismo que el poder sobre él les plantea y permite. Permisible si en ello están jugando sus propios intereses, no queda otra, es por ello que, la decisión de terminar con el apoyo a Piti, no solo debe administrarse como lo que es, una destitución en toda regla, sin apuntalarla con le debate generado en torno a la afición. Eso sobra.

Y para ello, no dejar de lado cualquier amiguismo, cualquiera melancolía, y cualesquiera disputa, solo hace remar a contracorriente. El presente es el que hay y a partir de ahí, competir por el futuro, como ideal receta.
BALONCESTO DESDE CÁCERES.

2 comentarios:

puntasconresaka dijo...

Hay plantilla y técnico (ahora nadie puede mirar al banquillo como se venía haciendo) para estar más arriba.
Tal vez el juego interior es algo blando y los americanos han sido casi una equivocación en su apartado físico, pues no defienden ni -sobre todo- rebotean como se esperaba.
Pero hay tiempo (poco) y margen de mejora mucho.
Además, ahora el calendario es mucho más propicio.
Debemos estar a la altura de equipos como León, Cornellá, Clínicas Rincón... pero hay que demostrarlo en la cancha. Y nada más.

¡Suerte, Cáceres!

Taburete dijo...

No se puede querer mirar el futuro, si seguimos en todos los comentarios hablando de algo que es pasado "PITI".
Es como una sombra que nos sigue y que no somos capaces de despegar de nosotros.
Alguien habló estos días de atrás que la afición de ahora no es como la de antes, incluso puso un vídeo para demostrarlo y yo me pregunto ¿Donde están todos aquellos aficionados? ¿Que están esperando a que seamos ACB para hacerse socios?
Eso no es la afición que necesita el Cáceres, necesita incondicionales como los que vamos cada viernes al multiusos, incluso cuando protestamos.
¡¡AUPA EL CÁCERES!!