lunes, 22 de marzo de 2010

SOLO UNA POSESIÓN.


MEJOR TOMARLO CON HUMOR.


Cada viernes que juega el Cáceres en casa, coincide casi por completo, con el pase por la primera cadena, de un programa de humor de los que dejan huella en la sociedad. Se trata de la hora de José Mota, quizás para muchos, mas conocido como el tío de la vara.

El pasado viernes, en el sector de graderío en el que me aposento para ver los partidos, uno de los mas levantados del todo el pabellón, un compañero de asientos, mano en alto, en pie, con cara de haber recibido notificación del fisco, y con mirada directa a uno de los árbitros de la noche, esos paladines de la neutralidad, le espetó la famosa frase que cada vez, se está poniendo mas de moda Sus vui a crugir viiiiiiiiivo.. La frasecita, viene a ser el slogan que posee el superhéroe de pueblo que caricaturiza el famoso cómico, algo estimulante con el que pasar el rato de la noche de los viernes. El poder de la tele.

En este espacio, he comentado, o al menos eso creo, sobre la inoperancia del estamento arbitral de la LEB ORO. He visto pocos de estos, que verdaderamente valgan la pena como jueces para este deporte. Tengo claro que, la competición les viene grande. Es un problema que es complicado de solucionar. No llego a saber si es porque no se encuentran lo suficientemente preparados o es que la remesa que se pasea por las canchas, opositan a dejar huella por donde pisan.

Como quiera, en Cáceres, este año que solo restan dos partidos de la regular, no consigo recordar una buena actuación por parte de los jueces de turno. Pero no solo por los fallos contra el equipo dueño de la pista, también frente a los contrarios.

Pitar un partido de baloncesto debe ser una cosa muy complicada. Hay tantos momentos a los que prestar atención, tantos movimientos que controlar, tantas reglas que aplicar.... No debe ser nada sencillo, vestirse de árbitro y saltar al parquet donde te puedan decir de todo menos bonito. Opino que, aparte de la parte económica, debe predominar el sentimiento y la vocación que llame al sujeto a meterse el silbato en la boca para administrar justicia. Desde luego, sin esa parte no existiría competición ni deporte.

Por otro lado, les encuentro su parte de culpa para con el desfogue de la adrenalina concentrada durante la semana. Reconozco que muchos, le espetamos cosas que nos encantaría expectorarle a nuestros jefes o al mayor impertinente de nuestros clientes. Es algo que tenemos que agradecerle, porque para ir al baloncesto, si hay que ir se va...pero ir pa ná es tontería.

Claro que eso pensaran los del silbato, y como tal lo deben aguantar. Por que si no. Como explicar que salten a la pista sin menos vergüenza que un gato en una matanza, y cual torero en tarde de gloria, piense y emita miradas como diciendo: auste a la mierda!!!, o también: cuidaico conmigo eh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!cuidaico!.

Mientras, nosotros en la grada, con mas odio que chulería, le espetamos, en el mismo idioma: que sepas que ser eres.

Pero claro, como no hay entendimiento, la respuesta del enjuiciador, al ser reclamada una acción se piensa para él :

Hoy no...........Mañaaana . Lo que hace que, el mas tranquilo en su asiento Se aberrrrrrroncha cooontra el rrroocaje vivo y le llame Golfo cierrabares y Bestia parda. Contagiando al vecino que obligado a pensar que, lequeda menos honra que un gato asomado a una horza.

Y así, jugada tras jugada, error convertido en acierto, o acierto en error, para terminar el partido en aquello de, Las gallinas que entran por las van saliendo.

Una verdadera pena. Lo dicho. Escuchado el bocinazo, si se gana, todo queda en ver salir a los colegiados mirando como recorta en silueeeeeeeta. Si por el contrario te maltratan el resultado, sólo resta implorar al -¡¡¡Poder de la vara!!!!!.

Eso si, tras abandonar tanta emoción siempre vendrá bien irse a tomar dos raciones de atascaburras.


ROMUALDO.

3 comentarios:

cc dijo...

jajajaja, muy bueno Romualdo.

McArthur dijo...

Que encima tengamos que estar de cachondeo...
Enhorabuena, buena entrada, muy buena.

Pedro dijo...

Las cosas con humor son mas faciles de entender, pero quizás si los señores árbitros (por llamarlos de alguna manera)hubiesen ganado su batalla contra nosotros no estariamos escribiendo esto.